..Imagina una historia..y hazla real..”
Fue una sensación extraña, y algo confusa, para qué negarlo. Pero lo que no negaré fue lo que sentí..una mezcla de sentimientos, confusión y algo de mareo, y es que, aunque abriera los ojos, seguía sin ver nada, los tenía tapados, tan solo se veía eso, oscuridad..
Me di cuenta de que la música ya no la escuchaba a mis espaldas, sino a mi derecha: “Vale la he cagado, estoy haciendo el paso hacia otro lado..” fue lo primero que pasó por mi mente..un movimiento pequeño pero ágil y supongo que me puse ya en la posición correcta, pues volvía a estar a mis espaldas aquella canción..que tantas veces me hizo llorar en un tiempo pasado pero que en ese momento me hizo…Feliz??
Siendo sincera, yo no imaginé ninguna historia, no quise crear nada, decidí que mi mente la improvisase con el paso de cada nota, cada ritmo, cada tiempo..así es últimamente mi vida, un viva la improvisación y el no pensar, ya que me juego un bote de purpurina que si me pongo a pensar en todo..me deprimiría seguramente.
Y esque una está en esa etapa de la vida aburrida, que estás ahí, pero si no estuvieses tampoco pasaría nada. En esa fase de que lo máximo que haces es estudiar, calentarte la cabeza con ecuaciones de 3 incógnitas, filosofar forzadamente..pero nada ni nadie que te haga pensar “Joder, que vida más perfecta llevo!!” (Aunque no sea perfecta 100%, claro está)
Puede que lo que en estos momentos me haga salir de esa etapa sea la danza, es una gilipollez para muchos, pero muy valioso para otros. Es una forma de liberarte de tus pensamientos, de desahogarte, de tocar el cielo sin despegar los pies del suelo; como aquel que le gusta leer, se sumerge en el mundo de las páginas que está leyendo y, cuando para de leer aquellas aventuras de letras, puntos y comas, se da cuenta de la realidad, pero por un instante dejó todo atrás y empezó a soñar; o como aquel que dibuja (Aunque aquí me vuelvo a incluir..), empiezas dibujando un punto sobre el papel, seguido de una linea y acabando por descubrir que tiene forma de nosequé y ya empiezas a dibujar eso que acabas de descubrir, lo mismo, mientras estás en ese lugar de lápices y rayas tu mente se fuga de este mundo.
Conclusión, se seguirá esperando esa etapa de felicidad, mientras sigo recibiendo ánimos por parte de la profesora, la cual insiste últimamente en que tengo un duende bailarín dentro de mí.. gran descubrimiento, sí señor.. =)
Ani