Motivaciones, desmotivaciones, y más cosas de la idiotez
26 may 2011 Dejar un comentario
¿Qué nos lleva a actuar? ¿A reaccionar? ¿A pensar? ¿A crear? ¿A sentir? Seguramente muchos sepan las respuestas, y otros más ignorantes, como yo, aún estemos pensando en la primera pregunta…
Mi principal defecto es no pensar, no pensar a la hora de crear ¿Por qué? Lo siento, soy ignorante, tampoco pienso en eso; puede que sea por simple motivación, sé que si dejo escapar a mi imaginación un poco más allá de estas cuatro paredes escondidas llenas de rutina y presión, el agujero de salida que deja es lo suficientemente grande para seguirla sin mirar atrás.
Pero llegar a la salida no es fácil, nadie dijo que lo fuera, seguramente el mundo te está rodeando, te lo está impidiendo, ¡problemas, problemas, problemas! Siempre hay problemas, y casi nunca posibles soluciones a la vista. Las personas nos empeñamos en encontrar la perfección… Y a estas alturas empiezo a pensar que no existe, que solo es producto de aquello que acaba de escaparse de aquí dentro, por lo que mi alrededor pone más empeño aún (si cabe) en impedir que llegue hasta mi salida favorita. ¡Presión, presión, presión! ¡No aguanto tantas prisas! ¡No soporto tanta impaciencia! ¿Por qué no disfrutar del momento? ¿se llamaba, tal vez, carpe diem? ¿De qué color será? Mejor aún… ¿El carpe diem tiene color?
Sigo caminando, sigo esforzándome. Atrás dejo aquellas diferencias, aquellos pensamientos que hacen daño y que vuelve a la gente idiota para hacer más daño a aquellos que intentamos seguir creando, seguir reaccionando, seguir pensando, seguir siendo nosotros mismos, puede que no lo consigamos nunca, pero me siento orgullosa de no estancarme en ser un muñeco parlanchín, “que me aprietas la barriguita y te digo una frase feliz”… ¿Qué es este agujero? ¿Ya he llegado? ¡Ahí estás, te pillé!….
La gente es idiota, y yo soy ignorante, pero con imaginación